Paso rápidamente a comentar nuestro tercer día de Sitges, o mejor dicho, nuestro tercer viaje al festival, porque fuimos expresamente el martes a ver God's Puzzle, de Takashi Miike.
Esta película pasó bastante desapercibida por el festival, aunque el director era quien era, y acabó relegada a pases entre semanas en horas extrañas. Supongo que vende muchísimo más el Miike de Crows Zero (aunque ya haya salido la peli en DVD). Como siempre Sitges apostando fuerte (...).
Por suerte Miike no decepcionó a los presentes y la verdad es que era lo más fácil dado que el tema de la película era un hueso duro de roer: ¿se puede reproducir el Big Bang a pequeña escala a partir del choque de partículas en un acelerador? Ah, y no olvidemos la difuminada historia de amor que se desarrolla mientras debaten la questión.
Para resumir, película interesante, aunque supongo que mucho más si te gusta el tema física; personajes simpáticos y alguna escena con la firma del director.
Si os quedáis con ganas de saber más podéis leer las reseñas de Yorick y JessicaJones.
Hacía tiempo que Pasa me decía que actualizara el blog con algunas entradas que tengo pendientes sobre teorías, filosofadas y esas cosas raras de las que le hablo. He decidido comenzar por este experimento ya que seguramente a muchos de vosotros os suene de The Big Bang Theory.
Este experimento imaginario concebido por Erwin Schrödinger (1935) trata de explicar leyes de la física cuántica. Se compone de una caja totalmente opaca y cerrada que contiene un gato, un bote de veneno y un dispositivo capaz de romper el bote. La cuestión es que que el dispositivo libere el veneno depende de una partícula radiactiva que tiene el 50% de probabilidades de desintegrarse en algún momento. Pues bien, si describimos el interior de la caja bajo las leyes de la física cuántica lo que ocurre es que el bote de veneno está roto y no roto, y por consecuencia el gato está vivo y muerto: el sistema está en un "estado entrelazado o superpuesto". Y esto será así mientras no se haga una medición sobre el sistema (en nuestro caso, abrir la caja y mirar), lo cual alterará el sistema y romperá el estado entrelazado, dejando un único estado: gato vivo o gato muerto.
Esto no tiene más explicación que una propiedad física llamada superposición cuántica, la cual no voy a explicar porque no llego a entender tanto. Si alguien quiere colaborar en la entrada ya sabéis ;)
En fin, a ver si pillo carrerilla y rescato el blog del olvido. Mientras... nos vemos en Sitges!
¿Alguna vez habéis pensado "¡que mal rollo!" al ver una noticia sobre robots humanoides que de tanto en tanto aparecen en el telediario de la noche de antena3? Pues seguramente no habrá sido por el chiste de Matías Prats, sino por el Valle Inexplicable.
Esta teoría fue escrita en 1970 por el japonés Masahiro Mori y describe la respuesta emocional de un humano ante un ser robótico semi-humano. En un principio la teoría era aplicada sólo al campo de la róbotica pero actualmente el mundo del 3D también se encuentra con el problema del Valle Inexplicable.
La respuesta emocional de un humano hacia un robot hecho en apariencia y comportamiento muy similar al humano, incrementará positivamente y de forma empática, hasta alcanzar un punto en el que la respuesta emocional se vuelve de repente fuertemente repulsiva. Cuando la apariencia y comportamiento (del robot) se vuelven indistinguibles al ser humano, la respuesta emocional vuelve a crecer de forma positiva y se va aproximando a niveles de empatía como los de entre humanos. Este bache o valle de respuesta repulsiva entre un robot con apariencia y comportamientos "casi humanos" y una entidad "totalmente humana" es lo que llamamos El Valle Inexplicable.
Una posible explicación al Valle Inexplicable es que cuando un ser humano se encuentra ante un ser no humano intenta resaltar sus características humanas y consigue empatizar con él (oso de peluche); por lo contrario ante un ser de apariencia semihumana lo que hace es resaltar sus "anomalías" provocando un sentimiento de rechazo.
Gizmo jugando al Mario Kart Wii, una monada
Otra explicación sería que el ser humano encuentra cierto parecido visual entre un robot humanoide y un cadáver. Incluso, no sólo rechazando al robot por su apariencia sino también por su comportamiento extraño o desincronización motriz, que para nosotros son indicadores de que un ser humano está enfermo.
Robot humanoide EveR2
Robot humanoide Simroid en plena inspección bucal
Simroid después de...
Hace tan sólo algunos años, el propio Mori añadió algunos comentarios a su propia teoría. Por ejemplo, explica que el punto más alto en la gráfica al salir del Valle Inexplicable no sería un humano sano sino nuestra idea del ser humano sano (aquí entrarían todo tipo de estatuas o esculturas que representan ideales de belleza o que generan empatía o sosiego). También añade que la visión de un cadáver no nos sitúa dentro del Valle sino que puede transmitirnos serenidad.
Esta teoría podría explicar fracasos taquilleros como el que sufrío Square Pictures con su película Final Fantasy: La Fuerza Interior. Otras películas de animación 3D que cayeron en el Valle Inexplicable fueron Polar Express y Beowulf, aunque esta última arreglaba algunos de los problemas de las anteriores como el realismo de las miradas. La cosa cambia cuando los personajes animados se acercan más al cartoon 2D que a una imagen humanoide, como es el caso de Los increíbles de Pixar.
Final Fantasy, mejor en estático que en movimiento...
Aunque Beowulf ha mejorado la expresión facial, y sobretodo la mirada, aún tiene movimientos que meten a los personajes en el Valle Inexplicable
Para los que tengan algo de tiempo e interés en el tema ahí va un reportaje. Está en inglés pero se entiende bastante bien:
Existen teorías del universo para todos los gustos, pero me gustaría contribuir a extender la Teoría del Universo Simulado.
Nick Bostrom, filósofo suizo de la Universidad de Oxford, presentó hace algunos años la teoría de que podemos estar viviendo en una simulación. Sus principales argumentos (en forma resumida) serían:
Es posible que una civilización creara simulación por ordenador que contuviera individuos con inteligencia artificial.
Esa civilización probablemente dejaría corriendo muchos -o billones- de estas simulaciones (sólo por diversión, para la investigación, etc).
Una persona simulada dentro de la simulación no debería necesariamente saber que es el interior de una simulación.
Según Bostrom, una vez aceptados estos 3 puntos, la pregunta que deberíamos hacernos es ¿qué es más probable: que seamos la única civilización que desarrolla IA sin ser una o que seamos una de esos billones de simulaciones que habrían corriendo?
Estos argumentos tratarían de demostrar que:
O bien civilizaciones inteligentes nunca alcanzarán un nivel de tecnología en el que puedan correr simulaciones tan detalladas como para que puedan ser confundidas con la realidad (o eso es imposible en principio);
o bien civilizaciones que llegan a ese nivel no se suelen ejecutar tales simulaciones;
o bien es casi seguro que estamos viviendo en esa simulación.
Podéis leer la entrada original de la wikipedia aquí.
Para acabar quisiera hacer unas cuantas recomendaciones para quien le interese mínimamente el tema: